Sloterdijk; El post-humanismo, sus fuentes teológicas y sus medios técnicos.

Peter Sloterdijk; El post-humanismo, sus fuentes teológicas y sus medios técnicos.

 

 

 

 

Dr. Adolfo Vásquez Rocca

Pontificia Universidad Católica de ValparaísoUniversidad Complutense de Madrid

 

 

Informe de Conferencia1

 

 

Introducción

– La polémica que Jürgen Habermas y Peter Sloterdijk suscitaron en Alemania, en torno al humanismo como modelo de “civilización” del género humano, ha vuelto a poner de actualidad un tema crucial para la estancia del hombre en el mundo.

En el mismo sentido, el arte moderno lleva grabado su proyecto “antihumanista” como la leyenda principal de su emblema. La polémica del arte moderno, sin embargo, no se dirige contra el hombre sino que arremete contra su hechura ideológica. En palabras de Giorgio Agamben, “no es antihumana, sino antihumanista”. Los intentos, además, de formular la cultura humanística en torno al eje escritura/lectura frente a un antihumanismo que se expresaría por lo audiovisual y lo tecnológico, han hecho levantarse voces que reclaman el papel de lo oral para un entendimiento primero del mundo. El hablante, el discurso, la lección, la asamblea, la retórica, lo performativo; modos de poner la ponencia oral, el acto hablado, el diálogo abierto, el debate vivido en el centro mismo del quehacer filosófico.

Desde el área de Ética y Política de UNIA arteypensamiento, se puso en marcha una estancia continuada de reflexión en torno a estos asuntos, que llega ahora a su fin con la presencia de Peter Sloterdijk.

Tras cuatro ciclos de conferencias en los que han intervenido Víctor Gómez Pin, Fernando Savater, Javier Echevarría, Félix Duque, Ángel González García, Massimo Cacciari, Alberto Cordero, Gerhard Vollmer, Francisco J. Ayala, Manuel Barrios, Nicolás Sánchez Durá y Joan Pipó Comorera, el proyecto La deshumanización del mundo (incluido en las dos primeras ediciones de UNIA arteypensamiento) se clausuró el pasado viernes 9 de mayo con la presencia del filósofo alemán Peter Sloterdijk. Creador de una obra polémica y rebelde que ha quebrado las rígidas normas de la filosofía académica actual, Sloterdijk presentó en julio de 1999 un texto titulado Normas para el parque humano que generó (y sigue generando) un acalorado y controvertido debate público (sobre todo por la reacción de Jürgen Habermas y sus seguidores) en torno a la crisis del humanismo como modelo de civilización. Durante su intervención en el Aula del Rectorado de la sede La Cartuja (Sevilla) de la Universidad Internacional de Andalucía, el autor de Crítica de la razón cínica (el libro de filosofía en lengua alemana más vendido desde la II Guerra Mundial) exploró las fuentes teológicas y las mediaciones técnicas sobre las que se configura su polémico proyecto post-humanista.

Con más de 2.500 años de historia, gran parte de la filosofía occidental se ha desarrollado a partir de lo que Sloterdijk considera “una relación perversa entre la arquitectura y el lenguaje que ha empujado el pensamiento hasta el suelo impidiendo su libertad de movimiento”. De este modo se han constituido una serie de fundamentalismos filosóficos (“cristianismo, marxismo, existencialismo…, meras variantes del humanismo”) en los que la necesidad de mantener unas definiciones sólidas e incontrovertibles ha impedido que se dude de los conceptos que presuponen. Según Sloterdijk la metafísica ha seguido una estrategia igualmente perversa: generar la sensación de un vacío y al mismo tiempo imponer la necesidad de cubrirlo con la emergencia del sujeto.

Frente a esta tendencia al enclaustramiento sobre sí mismo que caracteriza el pensamiento filosófico occidental, Sloterdijk cree que hay que adoptar una nueva perspectiva analítica que incorpore la sabiduría de la vida cotidiana (donde los hombres deben enfrentarse continuamente a la indefinición y a la incertidumbre) para intentar comprender la complejidad y polivalencia del mundo. “No creo, señaló Peter Sloterdijk, en los fundamentos sólidos, porque los discursos flotan en el aire y es allí donde hay que salir a buscarlos”. Desde este provocador y poético punto de partida, Sloterdijk insiste en la necesidad de luchar contra los esencialismos y de convocar los sentidos y sensaciones del espacio como experiencia primaria de la vida humana.

Para el autor de Esferas I, Burbujas es necesario revisar los planteamientos que la historia de la filosofía ha dado por supuestos, especialmente los aspectos más destematizados (es decir, aquellos de los que (ya) no se habla porque se consideran intocables o superados). En este sentido, Sloterdijk subrayó la paradoja de que en sus más de dos milenios de historia, la filosofía apenas haya tratado a fondo temas como la vida (“no hay más de 20 frases razonables dedicadas a ella”, precisó) o la definición última del hombre. “Como el aire, el agua, respirar o la leche materna, explicó Sloterdijk, hemos concebido la vida como algo fijo y definido, como un crédito original que nos otorgaba Dios o la naturaleza para que nosotros nos limitásemos a no malgastarlo”. Otro de esos créditos originales que sólo ha comenzado a repensarse en los tres últimos siglos es el “ser”. Para Sloterdijk el filósofo se definiría como aquella persona que parte de un nivel cero de comprensión y prescinde de todos los créditos originales, de todas las ideas pre-establecidas. O como dice Paul Valéry en su introducción al Discurso del método de Descartes: para ser filósofo no hay que comprender. “Porque la filosofía, subrayó Peter Sloterdijk, es una inteligencia en el exilio cuyo punto de partida es no comprender y presuponer nada”.

Peter Sloterdijk concibe que la misión de la filosofía es poner en marcha un ejercicio de destrivialización que convierta lo dado en repetido. Por la repetición, el conocer adelanta al ser, hasta el punto de que transformamos una fecha original (una improbabilidad) en un suceso histórico (un hecho). Lo dado, entonces, se convierte en lo hecho. O como dicen los pragmáticos estadounidenses, “lo encontrado se transforma en lo hecho”. Desde esta perspectiva, el objetivo de la filosofía consiste en demostrar que todo lo encontrado (o dado), lo pre-establecido, lo que creemos que es natural y no fruto de una mediación, es ante todo una construcción que damos por válida porque se ha repetido como verdad. “Cuando Cristóbal Colón, ejemplificó Peter Sloterdijk, llegó a la isla de Guanahaní (actual Watling en las Bahamas) y vio a sus pobladores originales, dijo (y realmente creyó en lo que dijo) que se había encontrado con indios; pero en realidad había construido a esas personas como indios”. Tampoco Heidegger en su celo por presentar ontológicamente puro el punto de partida del hombre como ser-ahí y ser-en-el-mundo, logra comprenderlo desde la conciencia de que es un producto, un efecto de programaciones y adiestramientos.

La experiencia humanista presupone la distinción entre el estado de la vigilia (verdadero y compartido por todos) y el estado del sueño (falso y privado). Pero en el mundo post-humano no está tan clara la frontera entre ambos estados y, por ejemplo, en el ciberespacio, la vigilia se puebla de androides ante los cuales ya no se puede saber a simple vista si son hombres verdaderos o replicantes (cuestionando la singularidad de lo humano). En este punto, Sloterdijk recordó la sugerente metáfora con la que Fitche (cuyo pensamiento conecta el idealismo con el existencialismo) define la vigilia: “una fuerza en la que se ha implantado un ojo”. Por ello, si el siglo XX ha sido el siglo de la lengua en la filosofía, Sloterdijk espera que el XXI sea el de la vigilia y que la fenomenología del espíritu (que Hegel concibió como un proyecto de destrivialización del ser) se convierta en una historia de la atención. “Podría formarse así, dice Sloterdijk en Normas para el parque humano, una sociedad de los meditabundos (…), una sociedad de hombres que desplacen del centro al ser humano porque han sido capaces de comprender que ellos sólo existen como vecinos del ser, y no como empecinados dueños de la casa o como mandatarios principales del inmueble en virtud de un contrato irrevocable de alquiler”.

Pre-humanismo y post-humananismo

¿Qué es lo que tiene de especial el post-humanismo? ¿Qué es lo que nos altera y nos provoca cuando hablamos de la posibilidad de una civilización post-humana? ¿Por qué se da por “hecho” que el pensamiento tiene que ser humanista? ¿En qué contexto histórico se estableció que hablar de lo humano suponía situar al hombre en el centro? ¿Qué había antes de esas improbabilidades fijadas como “hechos” que ha promovido el humanismo: por ejemplo, concebir al hombre como un animal racional, como “una animalitas aderezada de aditivos espirituales”? ¿Y qué puede haber después?

Peter Sloterdijk junto a Mar Villaespesa y Nicolás Sánchez DuráCon estas preguntas inició Peter Sloterdijk la segunda parte de su intervención en el ciclo de conferencias La deshumanización del mundo donde señaló que el humanismo (cuyo principal objetivo es la domesticación racional del sujeto-hombre y la expansión de su poder sobre todos los objetos) debe entenderse como un periodo del pensamiento occidental que se sitúa entre un pasado pre-humanista y un presente/fututo post-humanista. En este sentido, el autor de Crítica de la razón cínica enlaza la estructura pre-humanista del pensamiento teológico con el proyecto post-humanista ya que representan planteamientos discursivos que, a diferencia del humanismo, no parten de una rígida distinción entre sujetos y objetos ni definen exclusivamente la estancia del hombre en el mundo desde una perspectiva biológica y cultural.

Toda la metafísica clásica es teocéntrica (pone a Dios en el centro) y, por tanto, anti-humanista. Para el pensamiento teocéntrico, el hombre sólo es importante en tanto que recipiente de la perfección, del mismo modo que el sol necesita la luna para poder ejercer su reinado (metáfora muy utilizada durante la Edad Media). “A ningún teólogo clásico, precisó Peter Sloterdijk, se le hubiera ocurrido colocar al ser humano en el centro del mundo, porque para ellos ese espacio estaba atravesado por la obra de una inteligencia trashumana (dios o los dioses), externa, que lo veía y lo comprendía todo”. El optimismo teocéntrico de la Edad Media se basaba en la certeza de que se podía hacer una extrapolación entre la inteligencia humana (capaz de manejar los asuntos de la tierra) y la divina (capaz de extenderse hacia el infinito y comprenderlo todo).

Sloterdijk recordó que otra de las fuentes del pensamiento post-humanista se encuentra en una interpretación afectiva del mundo que piensa que las grandes fuerzas (los dioses) se encarnan en otros seres de la naturaleza, incluso en los principales enemigos de la supervivencia de la especie. Frente al humanismo egocéntrico y racional que niega la existencia de un punto externo al hombre desde el que todo se comprende, esta interpretación del mundo es xenolátrica (adoración del otro, del extranjero) y parte de una fascinación hacia lo que nos rodea y de un despojamiento de cualquier singularidad subjetiva. En este sentido se explicaría la tesis antropológica de que el origen de muchas religiones derivaría de los rituales de culto a animales salvajes (símbolo de lo externo que amenaza a la vez que fascina) que practicaban ciertas comunidades primitivas. “Un culto, matizó Peter Sloterdijk, que también permitía el control y regulación de esos seres, incluso la conversión de algunos de ellos en animales domésticos puestos al servicio de los hombres”.

En conexión con estas estructuras de pensamiento pre-humanistas, el post-humanismo se constituye como una respuesta filosófica a un mundo donde cada vez es más difícil distinguir entre lo natural y lo artificial (si acaso aún fuera necesario hacer dicha distinción) y en el que el eje escritura/lectura que articulaba la cultura humanista pierde protagonismo ante la emergencia de nuevos medios de expresión y comunicación. Frente al miedo a que las máquinas terminen sustituyendo a los humanos, el post-humanismo recupera la actitud xenolátrica y se plantea la necesidad de desarrollar un pensamiento ecológico (en su sentido más amplio) que tenga en cuenta no sólo el entorno natural sino también el tecnológico (e incorpore, entre otras cosas, los derechos cívicos de las máquinas).

En este sentido, Peter Sloterdijk advirtió que el término máquina es un concepto enfermo del vocabulario europeo, ya que se originó en un contexto ontológico “muy crudo y unilateral” que distinguía de forma categórica entre las entidades con almas (las personas) y las entidades sin almas (las cosas, entre las que se incluirían las máquinas). Con su necesidad de apoyarse en fundamentos sólidos e inamovibles, la historia de la filosofía occidental ha aceptado esta distinción sin cuestionarla y no se ha preocupado por reflexionar sobre las entidades sin alma. Pero es imposible comprender la complejidad y polivalencia de la experiencia contemporánea a partir de criterios dialécticos que enfrenten como elementos excluyentes al hombre con la máquina o a las almas con las cosas. El vertiginoso desarrollo tecnológico que se ha producido en el último siglo deja al humanismo sin respuestas adecuadas ante la aparición de máquinas (entidades sin almas) cada vez más poderosas y parecidas a los hombres (y no sólo por sus envolturas antropomórficas). “El corsario, ejemplificó Peter Sloterdijk, sabía donde acababa su cuerpo y empezaba el gancho; con las nuevas prótesis esa distinción se complica y con el desarrollo bio-tecnológico dejará de tener sentido”.

Frente a la histeria anti-tecnológica que piensa que tenemos que desarrollarnos al margen de las máquinas, el autor de En el mismo barco, ensayo sobre hiperpolítica cree que es necesario relacionarse con ellas y asumir que es imposible vivir en un entorno construido y habitado sólo por humanos. A partir del ejemplo de Andy Warhol que, con una actitud pretendidamente burlona y provocadora, aseguró que había decidido mantener un idilio con su aparato de radio, Sloterdijk abogó en la conclusión de su conferencia por una especie de poligamia entre hombre y tecnología, afirmando que “tenemos que casarnos con las máquinas con las que compartimos nuestras vidas”. El post-humanismo concibe al hombre (y no sólo al hombre contemporáneo) como un equipo técnico y y cree que las nuevas herramientas tecnológicas pueden promover un pensamiento en comunidad (no sólo humana). Según Peter Sloterdijk hay que prescindir de una interpretación (humanista) del mundo estructurada sobre la dicotomía sujeto-objeto, porque “los hombres necesitan relacionarse entre ellos pero también con las máquinas, los animales, las plantas…, y deben aprender a tener una relación polivalente con el entorno”.

 

 

 

 

 

1 Conferencia “El post-humanismo: sus fuentes teológicas, sus medios técnicos” de Peter Sloterdijk en el Aula del Rectorado de la Universidad Internacional de Andalucía, el 9 de mayo de 2000.

 

2 Arteypensamiento es un proyecto de la Universidad Internacional de Andalucía UNIA que tiene como objetivo incorporar la institución universitaria a los debates, la producción, la difusión y la consolidación de las creaciones y reflexiones contemporáneas. Debe entenderse no sólo como una forma de completar la oferta académica de la Universidad Internacional de Andalucía, sino sobre todo como una forma de relacionar la universidad con el entorno cultural y social, de manera que se aumente la incidencia que tiene en el tejido social.

 

Artículos relacionados en torno a Peter Sloterdijk.

1.-

Peter Sloterdijk: ‘Extrañamiento del mundo’. Abstinencia, drogas y ritual / Adolfo Vásquez Rocca

En: Gazeta de antropología, Universidad de Granada – España UE.

ISSN 0214-7564, Nº. 22, 2, 2006.

http://www.ugr.es/~pwlac/G22_12Adolfo_Vasquez_Rocca.html

 

En Revista Zona Moebius, Año 4 / enero, 2006.

http://www.zonamoebius.com/00002006/nudos/avr_0106_sloterdijk.htm

y Cuaderno de Materiales, Nº22 Enero 2006, publicación oficial de la Universidad Complutense de Madrid, indexada en el registro internacional de publicaciones seriadas con el número de ISSN: 1138-7734

http://www.filosofia.net/materiales/num/num22/Sloterdijk.htm

 

2.-

Artículo “Peter Sloterdijk; La música de las Esferas y el olvido del ser desde todos los altavoces”, En Opinitatio, Sitio Web Especializado en Filosofía y Religión, Barcelona, http://usuarios.iponet.es/ddt/elolvido-c.htm

En A Parte Rei 45, Mayo 2006. Revista de la Sociedad de Estudios Filosóficos de Madrid http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/vasquez45.pdf

 

3.-

Peter Sloterdijk; El post-humanismo: sus fuentes teológicas y sus medios técnicos”

En Observaciones Filosóficas, Nº 3, 2006

http://observaciones.sitesled.com/posthumanismo.html

 

4.-

Dossier En Konvergencias, Filosofía y Culturas en Diálogo, Número 12 Año III Mayo 2006.

Peter Sloterdijk ¿dónde estamos, cuando escuchamos música?”

http://www.konvergencias.net/musicaps.htm

 

Peter Sloterdijk; la música de las esferas y la era antropotécnica”

http://www.konvergencias.net/musicaps01.htm

 

5.- “Seminario Sloterdijk” Curso de Postgrado – Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Prof. Dr. Adolfo Vásquez Rocca

http://observaciones.sitesled.com/seminariosloterdijk.html

6.- Peter Sloterdijk; El Desprecio de las Masas, consideraciones en torno al poder”. Adolfo Vásquez Rocca.

En Opinatio

http://usuarios.iponet.es/ddt/desprecio.htm

 

 

 

 

1 Conferencia “El post-humanismo: sus fuentes teológicas, sus medios técnicos” de Peter Sloterdijk en el Aula del Rectorado de la Universidad Internacional de Andalucía, el 9 de mayo de 2000. Conferencia: Aula del Rectorado de la Universidad Internacional de Andalucía. Recensión del Dr. Adolfo Vásquez Rocca

 

 

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arteypensamiento es un proyecto de la Universidad Internacional de Andalucía UNIA que tiene como objetivo incorporar la institución universitaria a los debates, la producción, la difusión y la consolidación de las creaciones y reflexiones contemporáneas. Debe entenderse no sólo como una forma de completar la oferta académica de la Universidad Internacional de Andalucía, sino sobre todo como una forma de relacionar la universidad con el entorno cultural y social, de manera que se aumente la incidencia que tiene en el tejido social.

 

arteypensamiento, se articula en torno al concepto de re/pensar, aplicado al campo del arte en su relación con la cultura y sociedad; y como consecuencia de ello, busca re/formular modelos, formatos, modos de presentación y difusión: talleres, laboratorios, seminarios, conferencias, encuentros, proyectos en la red, publicaciones.

 

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~ by fbacon on April 13, 2007.

6 Responses to “Sloterdijk; El post-humanismo, sus fuentes teológicas y sus medios técnicos.”

  1. Cuestiones como si el desarrollo a largo plazo también conducirá a una reforma genética de las propiedades del género; si se abre paso a una futura antropotécnica orientada a la planificación explícita de las características; o si se podrá realizar y extender por todo el género humano el paso del fatalismo natal al nacimiento opcional y a la selección prenatal; son preguntas en las que el horizonte evolutivo, si bien aún nebuloso y nada seguro, comienza a despejarse ante nosotros”.
    Éstas son las líneas de Normas para el parque humano, de Peter Sloterdijk, que desataron la polémica en Alemania. Por estas líneas se le acusó de defender la selección genética como medio para mejorar la raza humana, cuando queda claro que sólo expone una serie de dudas. Dudas más que realistas, nos guste o no.
    Aun así, estas palabras llevaron a Jürgen Habermas a orquestar una campaña mediática bastante errática que sólo consiguió dar publicidad a Sloterdijk y, de paso, que Siruela y Pre-textos se dieran prisa en traducir y editar -además de lucrar con- sus libros en España y todo hispanoamerica.. La campaña parece que culmina cinco años más tarde, con la publicación de El futuro de la naturaleza humana, naturalmente, de Habermas.
    Más inadvertidas pasaron las sugerencias que hace Stephen Hawking en El universo en una cáscara de nuez. Hawking afirma que la ingeniería genética “es probable que ocurra tanto si queremos como si no”. A pesar de que dice no defenderla, añade que “la especie humana necesita mejorar sus cualidades mentales y físicas si tiene que tratar con el mundo crecientemente complicado de su alrededor y estar a la altura de nuevos retos como los viajes espaciales”. El físico aventura incluso un futuro con cerebros evolucionados al máximo gracias a la biotecnología y potenciados mediante “implantes neuronales”.
    Igual, como el libro habla del espacio y esas cosas, quienes lo leyeron creían que se trataba de ciencia ficción y no armaron tanto ruido como con el filósofo alemán.
    De todas formas, y a pesar de lo que se pueda decir, Sloterdijk y Hawking no son peligrosos postnazis defensores de eugenesias y de selecciones artificiales. Es más, creo, sinceramente, que su postura es la correcta. Por la sencilla razón de que hay que tratar desde ya estas cuestiones, para intentar llegar a un acuerdo acerca de lo que estamos dispuestos a admitir o no. Es necesario (y urgente) comenzar a debatir el tema de la biotecnología. A pesar de los Habermas de turno.
    Hay que decidir si se usa, quién la usa o cómo evitar que se use, si se llega a esa decisión. Habrá causas que la harán necesaria -evitar, por ejemplo, enfermedades-, pero habrá casos en los que se trate, sencillamente, de un crimen caprichoso.
    Será difícil llegar a establecer criterios claros y será sin duda imposible que éstos sean definitivos. Pero lo que no se puede hacer es dejar de lado el debate.

  2. SLOTERDIJK Peter

    http://www.psikeba.com.ar/recursos/autores/sloterdijk.htm

    La tesis de SLOTERDIJK en Reglas para el Parque Humano es en sintesis la siguiente. La raza humana, si se tiene en cuenta el estado que presenta el desarrollo de los acontecimientos en el mundo actual, se bestializa. Está volviendo al lugar de donde salió, al primitivismo de la selva. Y esto no sucede solamente en los niveles más bajos en los que se carece de educación por haber nacido en lugares donde el desarrollo es o ha sido precario. La cosa es que en los estratos más altos de la llamada civilización contemporánea sucede algo parecido. Pues bien, para poner corte a esta situación, Peter Sloterdijk sostuvo en el congreso de Elmau que era necesario echar mano de la ética del poder. Si antes se hablaba de educación para la transformación de una sociedad, parece que ésta es hoy una palabra vacía. La educación tiene un fin inmediato: la profesionalización. Que la educación confiera al individuo la capacidad de saber hacer o saber estar, es un asunto que tal vez tiene lugar dentro de la familia y sirve,circunstancialmente, para eso. Pero la educación perdió los efectos sociales de convivencia y de estímulo, sólo se conserva esto, como una forma de compartir valores al interior de la familia, entre los miembros de una sociedad no ha pasado de ser una utopía.

    Por tanto, de acuerdo a la tesis de Sloterdijk, hay que instaurar una suerte de amaestramiento -o domesticasión- de la sociedad que comience mediante la selección genética de una elite cultural. Hay que plantearse la posibilidad de una trasformación del fatalismo del nacimiento, lo cual supone el nacimiento de nuevos hombres opcionales. O lo que es lo mismo, hay que comenzar a pensar en una selección prenatal. Hay que fijar, a través de una ética de poderes, las nuevas reglas para el parque humano -un Código Antropotécnico- sirviéndose de las nuevas técnicas genéticas en avance constante con tan buenos resultados tanto en el mundo animal como en el vegetal. Hay que comenzar a mejorar la raza humana y para ello es necesario que en el parque humano se den las dimensiones para que el hombre pueda desarrollarse convenientemente. Al útero humano habrá que utilizarlo como la pieza de recambio de la nueva utopía.

    http://www.psikeba.com.ar/recursos/autores/sloterdijk.htm

  3. En referencia al escrito” “PETER SLOTERDIJK. El Posthumanismo: sus fuentes teológicas y sus medios técnicos.”/

    Lo humano aparece como domesticación del hombre, de allí lo de “parque humano”, o zoo, que hace recordar a parque jurásico, a la desaparición de la especie, o a lo arcaico que puede resurgir. Conceptualización que desarrolla Martín Heidegger, cuando dice que lo ‘humano’ ha sido un claro en el bosque, no quiere decir todo el bosque. Deshilvanados estos puntos, de la lectura que hace Sloterdijk de Platón, Nietzsche y, sobre todo, de “ La carta por el humanismo”, de Heidegger, resalta su aproximación al hombre como la única especie que se divide entre los que educan y los que son educados, con la necesidad perentoria de reproducirse y educarse al mismo tiempo, hay en ellos, simultáneamente, un exceso de experiencia y un insuficiente aprendizaje, un desgaste tan excesivo como su inocencia.
    ¿Se trata de la caída del humanismo, o ante cada momento tecnológico implica una nueva forma de humanismo, una nueva forma de domesticación?
    El debate aquí debe ser profundizado.

    Dr. Adolfo Vasquez Rocca

    http://www.psikeba.com.ar/recursos/autores/sloterdijk.htm

  4. El Poshumanismo más allá de la Genética.

    http://www.psikeba.com.ar/recursos/autores/sloterdijk.htm

    El Poshumanismo, en su cruzada por una ciencia que nos eleve más allá de las actuales limitaciones humanas, se hace partidario de las posibilidades de manipulación de los genes propiciadas por el descubrimiento, dentro de la estructura del ADN humano, de los segmentos de gen implicados en las distintas funciones y características humanas.

    Sus rivales alegan que el hecho de la aleatoriedad, y no la intervención de otro ser, decidiendo sobre nuestra constitución genética, es todavía hoy una garantía de libertad. “No somos objetos, sino personas -amplían. Ello demanda no ser tratados como una cosa, como productos diseñados por una voluntad ajena”. Y encuentran aquí un significado preciso para la dignidad humana.
    Habermas llama a Peter un “John Wayne de los intelectuales” y responde con El futuro de la naturaleza humana (Paidós, Barcelona, 2002). Abandona así su postura habitual de no discurrir sobre Ética pues considera que el nuevo problema concierne a cuestiones que afectan a toda la especie humana. “Los que defienden formar una nueva elite mediante selección genética no son mejores que lo que quisieron crearla a partir de una raza” -declara.

    Justifica que la nueva técnica intervenga solamente para evitar enfermedades graves; y considera como una amenaza para la sociedad que se establezca lo que en EE.UU. ya nombran “shopping in the genetic supermarket”, o sea que los padres puedan elegir, como en un mercado, las características genéticas de los futuros hijos: el sexo, la altura, el color de los ojos.

    ¿Qué sucedería -se pregunta- si el adolescente no está de acuerdo con los rasgos elegidos por sus padres? Además, ¿cómo alguien puede arrogarse el derecho de saber lo que es potencialmente bueno para otros?
    Los hombres sólo son libres e iguales si no han sido predeterminados genéticamente -discurre.

    Y se explica con la metáfora sagrada: “Dios determina al hombre en el sentido de que lo dota para ser libre y le obliga a serlo. No hay que creer en las premisas teológicas para ver que si un par sustituye a Dios, se altera algo fundamental: la simetría e igualdad entre seres humanos”. Por lo que, cuando un hombre intervenga en la combinación casual de la secuencia cromosómica de otro, se estará dando el paso para “destruir aquellas libertades que aseguran la diversidad de las personas”.

    “La Ética no puede subordinarse a la Ciencia” -es su principal llamado.

    Rafael Grillot, Psicólogo.

    http://www.psikeba.com.ar/recursos/autores/sloterdijk.htm

  5. ¿En qué contexto histórico se estableció que hablar de lo humano suponía situar al hombre en el centro?

    http://www.psikeba.com.ar/recursos/autores/sloterdijk.htm

    Con esta y otras preguntas Peter Sloterdijk inició la segunda parte de un ciclo de conferencias sobre la deshumanización del mundo, en cuya exposición relaciona la estructura pre-humanista del pensamiento teológico con el
    proyecto post-humanista, los cuales no parten de una rígida distinción entre sujetos y objetos y no definen únicamente al hombre desde una perspectiva biológica y estructural.

    Por su parte la metafísica clásica es teocéntrica, es decir Dios es el centro de todo lo conocido y por ende, es antihumanista. Desde esta concepción el hombre es solo el receptáculo de la perfección, como lo define Sloterdijk “ese espacio estaba atravesado por la obra de una inteligencia
    transhumana, externa que lo veía y comprendía todo”. Se tenía la certeza de poder hacer extensiva la inteligencia humana puramente terrenal, a la divina que podía extenderse al infinito y comprenderlo todo.

    Otra de las fuentes del pensamiento post-humanista es la xenoláctica, es decir, es una interpretación afectiva del mundo en el que las grandes fuerzas o dioses se encarnan en otros seres de la naturaleza. Nace de una
    adoración del otro, del extranjero y parte de una fascinación hacia lo que lo rodea y del despojamiento de cualquier singularidad subjetiva. Estos
    símbolos ejercen esta fascinación puesto que por un lado seducen y atrapan y, por otro, constituyen una amenaza, es así como los cultos permiten el control y la regulación de animales salvejes (símbolo de lo externo), incluso convirtiéndolos en animales domésticos al servicio del hombre.

    El eje escritura/lectura que articulaba la cultura humanista pierde protagonismo ante los nuevos medios de expresión y comunicación, además, que cada vez es más dificil distinguir entre lo natural y lo artificial; ante los temores humanos se plantea la necesidad de desarrollar un pensamiento ecológico que contenga el entorno natural y tecnológico.

    Sloterdijk hace presente la necesidad de estudios y analizar no solo las entidades con alma, las personas, sino también, a las entidades sin alma, las cosas; puesto que es imposible llegar a comprender la complejidad y polivalencia de la experiencia contemporánea por medio de criterios que excluyan las entidades sin alma en relación con la existencia humana.

    Todo lo conocido y la experiencia actual no le permite al humanismo responder adecuadamente ante la aparición de las máquinas cada vez más poderosas y semejantes al hombre. “El corsario, ejemplifico P. Sloterdijk, sabía donde acababa su cuerpo y empezaba el gancho; con las nuevas prótesis esa distinción se complica y con el desarrollo biotecnológico dejará de tener sentido”.

    Por lo expuesto, es que se hace necesario desarrollarnos, relacionarnos con las máquinas y asumir que ya no es posible creer que se puede vivir en un mundo constituído y habitado solo por humanos. Según esto el post-humanismo concibe al hombre como un equipo técnico que a partir de las herramientas tecnológicas puede promover un pensamiento en comunidad. Según Sloterdijk se debe prescindir de una concepción humanista del hombre estructurada por la dicotomía sujeto/objeto, ya que los hombres necesitan relacionarse en sí, con las máquinas, con los animales, con las plantas, con todo su entorno en una relación polivalente. De ahí que se torne de vital importancia la capacidad de comunicarse entre sí, con los otros, comprenderse y aceptar que el hombre no es el principio ni el fin en sí mismo, sino en la medida que es capaz de construir un entorno favorable para el y para todo su entorno, para ello debe ser capaz de usar todos los medios y recursos que sean posibles.

    El siglo XXI, espera Sloterdijk, sea el siglo de la vigilia y que la fenomenología del espíritu se convierta en una historia de la atención.

    “Podría formarse así, dice Sloterdijk en Normas para el parque humano, una sociedad de los meditabundos (…), una sociedad de hombres que desplacen del centro al ser humano porque han sido capaces de comprender que ellos solo existen como vecinos del ser, y no como empecinados dueños de la casa o como mandatarios principales del inmueble en virtud de un contrato irrevocable de alquiler”.

    http://www.psikeba.com.ar/recursos/autores/sloterdijk.htm

  6. Neo-Darwinismo y post-humanismo: ¿Formar un Súper hombre?

    http://www.psikeba.com.ar/recursos/autores/sloterdijk.htm

    Sloterdijk nos presenta al Post-Humanismo como una forma de ver al hombre como un equipo técnico y que comprenda que solo existimos como vecinos del ser, dejando de ver la vida como algo fijo. Bajo las Ideas del Post-Humanismo se esconde quizás el fundamento para solucionar un problema pendiente desde Nietzche, “Mejorar al Hombre”. Al acercarnos a las maquinas (seres sin alma) vamos creando nuestra imagen en ella y aprovechando sus ventajas. Tal como un implante, ocupado por tropas militares, podría hacer correr a un soldado diez veces su velocidad normal o a una persona devolverle la vista, pero a una calidad mil veces mejor que de la propia especie. ¿Se podría decir que esto es mejorar al Hombre?. Las tecnología nos brinda la ayuda para modificarnos y de ir mejorando nuestra especie. Así tenemos en nuestras manos un proceso que para Darwin puede durar millones de años y nos permite recuperar ventaja del proceso que Nietzsche criticaba. La molestia que sentía Nietzsche era ver que los débiles producían la descendencia en la Humanidad y que la Selección natural Darwiniana (de que “ El mas Fuerte sobrevive”) se veía imposibilitada para la mejoración de la especie humana. Por lo tanto el eugenismo puede ser visto como la manera de seleccionar o crear a los mas aptos para formar una mejor especie, como una suerte de selección natural donde no se necesitan los progenitores fuertes y aptos para la descendencia , sino que estas características se le pueden dar al nuevo ser con una pipeta. Asi, Revive la idealización de mejorar al hombre, con ello también los fantasmas de los totalitarismos del siglo XX, pero la idea de Sloterdijk es aun mas profunda. Este Neo-Darwinismo nos permite avanzar años de evolución en poco tiempo y nos permite emprender el viaje hacia una nueva sociedad, mas sofisticada y que deja atrás a las ideas prefijadas, a los fundamentalismos que presuponen ciertos conceptos de libertad pero mantienen definiciones sólidas e incontrovertibles. Así instaurar una suerte de amaestramiento de la sociedad que comience por estos principios. Finalmente, las ideas de formar una mejor raza y especie quedan como la formación de un súper hombre que puede armonizar sus instintos naturales, que es la encarnación de la voluntad de poder, de la voluntad de vida y puede soportar la verdad mas desnuda y mas dura, la del eterno retorno, según la cual todo regresara y regresara en el mismo orden, siguiendo la misma implacable sucesión, de tal modo que el eterno reloj de arena de la vida será volteado sin cesar.

    http://www.psikeba.com.ar/recursos/autores/sloterdijk.htm

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